Por Antelmo García Hernández
El diagnóstico está sobre expuesto, la imaginería rebasada, el victimismo racional y justo se convierte un suvenir en la eterna queja de una izquierda que se niega a crecer. La corrupción no tiene colores porque la sociedad ha sido deseducada en esos anti valores.Somos monocromáticos en la confianza a otro ser humano. La coherencia no tiene visos de curar la acción social.
A la protesta le falta la coherencia, estar contra sin construir su contrario, es el suicidio social. Reclamar sin construir. ¿Quiénes construirán sobre las ruinas? La queja gana muchos adeptos, la construcción de los proyectos propositivos y educativos suelen ser muy solitarios. La violencia intrafamiliar es el semillero de la carne de cañón del narco, de la sociedad que vende su voto. La política social, el sistema de partidos, la televisión cuenta con su masa de pasivos que solo piden una despensa y su talk show para creer e inventarnos en el cinismo como convivencia social. Queremos que otros cambien pero mi molecularidad, mi microcosmos sobre la que descansa el becerro de oro lo conservo incólume. El cinismo como ethos social descansa en esa cultura que nos une y es el de la corrupción que hace girar la rueda sobre un camino cuyo destino nos escandaliza. El verdadero tema nacional silenciado es que el escándalo deseduca, el escándalo forma a masas de paniqueados absortos para el consumo. El miedo es la estrategia de un mercado de amplios segmentos, cereza de un TLC dónde los hijos del ombligo de la luna yacen indefensos con sus jóvenes llenos de taquicardias, desamores en interminables reventones y depresiones.
Estamos ante la coyuntura de cambio de poderes y los mercadólogos de la ingeniería electoral, desempolvarán sus manuales para el reciclaje del nuevo producto, cuya envoltura dicta la telecracia, para que el día después del mañana, el dinosaurio siga ahí engullendo las esperanzas indefensas de un voto en las urnas de una democracia simulada.
Pero pese a todo, la responsabilidad es fundamentalmente ciudadana, el cinismo como la pornografía informativa, son los espacios de una psique social ocupados por la ausencia de una inteligencia juvenil que permanece dormida, en éxtasis artificial y de brutales despertares. Y sin embargo la homeostasis social resurge con los retos de una historia por pensar, de una conciencia de conciencias que aprende a escuchar. El desgrane social existente puede reconvertirse en sinapsis de acciones conjuntas y creadoras, molecularidad como laboratorio de experiencias y convivencias, los mil y un métodos para el abracadabra de la trascendencia social. Las artes de conjurar prejuicios, supersticiones, el miedo social entre unos y otros.
Molecularidad transformadora desde la esquina del barrio, el ejido, el paraje, Glocalidad como práctica de convivencia para derrotar la intolerancia del ciudadano de a pie. Habría que incentivar la producción intelectual de lo local para destrabar el morbo lúcido en que a caído los intelectuales de la agenda nacional, apostar al poema y a la técnica, al Quetzalcoatl trascendental de la ciencia alternativa, a los modelos de transferencia de conocimientos ciudadanos y apropiación de ideas y conceptos. Al ejercicio de la comunicación directa para crear topofilias y rescatar el espacio público de la indiferencia y el miedo. En una palabra regenerar y rescatar calendarios, para que la queja no eclipse al ser humano en su lance a la trascendencia.
Desde lago Tláhuac
Marzo/2011
Antelmo García Hernández
Raíces culturales,lírios conceptuales, chinampas formativas,luces de conciencia, ombligo en la perifería, erosías creativas.
martes 8 de marzo de 2011
lunes 24 de enero de 2011
lunes 12 de julio de 2010
viernes 9 de julio de 2010
IRSE DE CASA EN UN BICENTENARIO

ideas para no leer
Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad?
Eso es lo que significa ser esclavo.
Roy
En la película Blade Runner
El futuro nos alcanzó otra vez, cíclicamente cada 100 años, junto con la idea de un futuro más catastrófico que nos atrae y absorbe la atención, cegándonos el presente. Siempre hay algo peor que nos fascinará hasta costa de nuestra propia extinción. ( 1 )
Los jóvenes inhalan con tal fuerza el solvente y la coca fina, que ningún puerto logran mirar, pues en el barco en el que viajan nunca les enseñaron de estrellas y mares, ni de puertos de partida ni destinos compartidos, de mapas, conexiones y comunicaciones, nunca les enseñaron a tomar el timón. Les enseñaron que la sacrosanta madre con su sola presencia guiaría la nave o que la violencia y el olvido eran destino para heredar. Y en este cuento surrealista, los hombres nos quedamos infantilizados y con el barco a la deriva. Nuestros jóvenes marineros nunca supieron de su divinidad y se creyeron desterrados, y dieron patente a la dimensión del submundo. Mal hijo, mal mexicano, otra vez saqueados, elige a tu cartel, compra tu villano favorito, todo está bien, a toda madre decimos y el resentimiento se instala como estándares de vida.
Y continuamos en el oficio de oficios de carne de cañón sirviendo al mundo excluyente, una grapa o morir y el eterno autogol, y es el tropiezo con la misma piedra (esa piedra que no se quita), pero ojalá la selección pueda la próxima vez y con esa esperanza nos volvemos a formar en el departamento de la golosina barata a cambio de un cuerpo y un espíritu. La esperanza es tan barata y tan cara. Seguimos creyendo que nosotros somos víctimas, que la SEP educa y televisa es la verdad, que nada podemos hacer porque la gente nos desespera y no se une.
Me recuerda a una niña bien que llegaba al barrio en Cd Nezahualcoyotl y se juntaba con la banda de los MP(2) y cuando hablaban de dejar las monas y la chela un rato, para recaudar víveres para los damnificados de Tepito(3) . Ella con enfado veía romperse su convivencia de solventes y decía con enfado “¡que hueva!” y succionaba fuertemente su carrujo encendido de marihuana. La lumpenización(4) no respeta clases. Ahora pesa la verdad sospechosa de que el consumo de drogas es un proyecto político, que por su caudal de recursos, pero sobre todo creo que es un proyecto que controla el ánima de los jóvenes, anestesiando sus capacidades vitales de soñar.
Esta infantilización sufriente, nos deja la puerta del cinismo como única salida para seguir existiendo. Reciclamos referentes culturales donde la degradación es basta. La pedofilia ya nos parece una moda, el secuestro es distracción mediática, llenamos el alma de los desperdicios que el poder impune sabe dar. Impávidos vendemos nuestro voto, impávidos en sed de destrucción enfermamos de odio a los niños y a los jóvenes. Les enseñamos el resentimiento y el auto victimismo. Ellos huyen de sus casas pero no saben a bien porque, caminan por las calles lloran sus soledades en el hombro de sus amigos, en la lata de taquicardias y desesperaciones, dándose golpes de efedrina, y sosas caústicas para ver si la herida cierra. No sabemos que se busca. Pero ellos se han puesto alas de latas, esas que no pueden volar.
Cuando salen de casa huyen de la doble moral familiar, buscan la libertad huyen de la soledad con el alma sellada de soledad. El primer balazo en la cabeza a los hijos es abandonarlos o sobreprotegiéndolos. Padres que no aprendieron a dar tendrán hijos que buscarán, tal vez poniéndose las alas más pesadas.
¿De que huyen los jóvenes? De la incoherencia entre lo que se dice y se hace, porque en el seno familiar educamos con el ejemplo y como solo miserias tenemos, miserias damos, solo nos queda la hipocresía como valor para vivir, porque perdidos también los adultos solo se nos aparecen las rutas cortas de la simulación como estándar de vida, tranzar para avanzar a costa del bienestar familiar.
Convertidos en carne de cañón de anexos y conexos los adultos damos consejos, damos la historia basura, envuelta en celofan, en medio del consejo, del regalo esta una bomba de enjuiciamientos, esta una manera de limpiar las miserias propias a costa del joven carne de cañón, para eso sirve la doble moral de los adultos y de la gente normal para justificar el autoengaño a costa de depositarlo en los jóvenes- basura.
En este bicentenario y en este centenario hemos alcanzado niveles de incomunicación donde el narcotráfico y el ser narco, se vuelve el referente social de trasgresión de muchos jóvenes que buscan alas. Los jóvenes como los niños se fascinan por las luces de colores, por el prestigio que da el ser temido, del poder de posesión, por el ser reconocido, ya que en el seno familiar la incuestionable sacrosanta madre y el padre ausente no pudieron establecer vínculos de responsabilidad y afecto. Ellos deseducados en la ceguera, el relumbrón los deja perplejos.
¿Por qué estos vuelos donde supura la sociedad?¿Por qué no crucificar al político? Sería más fácil y dejar de pensar y escribir. La indolencia se enfada, esa pesada cadena de dejar a los notables pensar, escribir y hacer.
La estupidez ilustrada existe, y es la de la queja del relumbrón, de estadísticas y referencias históricos que nos documentan lo mal que estamos. Pero hasta ahí. Del otro lado la que a los pobres periféricos les corresponde.
Me ha tocado vivir en una delegación donde el presente histórico nos está dando la mayor clase de nuestro eterno retorno centenario, donde modernización es la cara de la doble moral de la depredación institucionalizada, y la indolencia la única respuesta de una sociedad que no se encuentra.
Las fiestas de Tláhuac terminarán con sus ríos de alcohol vendido, y el evento tradicional con el recuerdo de las mercancías chinas por todos lados, parte del bicentenario del eterno retorno es que la falta de memoria extravía las palabras con la realidad.
Tláhuac D.F
Otoño del 2010
- .Eterno Retorno.Concepción del tiempo característica de la filosofía de Nietzsche. Consiste en aceptar que todos los acontecimientos del mundo, todas las situaciones pasadas, presentes y futuras se repetirán eternamente.
- Mierdas punk. banda que tenía presencia en varias colonias del municipio de nezahualcoyotl, pero en particuilar la que se sumo al movimiento de solidaridad de apoyo a los damnificados del sismo de 1985, y que se movía en las colonias benito juárez y agua azul. .otras bandas se sumaron al movimiento juvenil marginal como los pañales, los defectuosos, los pibes, y muchos otros mas
- Promovido por Movimiento Juvenil Marginal y apoyado por Bandas Unidas de Neza.
- Véase en wikipedia: El lumpemproletariado (algunas veces escrito lumpenproletariado y también conocido formalmente en español como subproletariado) es un término marxista de origen alemán. Mediante el mismo se designa a la población situada socialmente por debajo del proletariado, desde el punto de vista de sus condiciones de trabajo y de vida, formado por los elementos degradados, desclasados y no organizados del proletariado urbano, así como aquella parte de la población que para su subsistencia desarrolla actividades al margen de la legalidad o en la marginación social (delincuencia, prostitución, etc.).
viernes 13 de noviembre de 2009
COOPEROTECNIAS II
Cuando Vicente Fox nos indilga la frase aspiracional de bocho changarro y tele, nos habla de la complicidad cultural entre el poder y la indefensión, de los dominados.
El poder, el cinismo se vuelve cool, haiga sido como haiga sido. El sistema de partidos es la institucionalización del cinismo, pues se dicen fehacientemente demócratas.
Los dominados lucimos los lenguajes fracasados de la indefensión. Una especie coloquial de “pégame pero no me dejes”. Toda una tradición del macho víctima y la misógina que no corta su cordón:
-¿Viejo, primero me pegas o primero cenas?
- Primero te pego vieja
- muy bien viejo”.
Son las costumbres de la indefensión heredada. Esta cultura se vende hasta fashion es, nuestros jóvenes lo practican empezando por regalarle celulares a las novias. Los celos son territorio telcel.
Una trampa, cuando se diseñan políticas públicas de fomento al cooperativismo, es creer que los pobres son solo víctimas, ¿Pues cuantas cooperativas no fracasan por falta de autocrítica? Los peores enemigos del cooperativismo, son los propios cooperativistas. La autocrítica y la crítica constructiva es una aterradora puerta, que desquebraja nuestra historia personal:
Hablar de cultura cooperativa es sintonizar la producción de los lenguajes, de inteligencia y fracaso:
¡Como a mi, si yo soy el fundador del cooperativismo!, ¡gracias a mi la cooperativa se levantó!
La lucha del poder es un veneno en las cooperativas y en las organizaciones sociales, pues siendo pobres quejumbrosos el poder otorgado o ganado se puede volver inmanejable. Ver al pobre como pasivo es una visión, hasta autoritaria. La meritocracia debería predominar sobre el discurso, por mucho que el discurso se vuelva una necesidad. Darnos cuenta cuantos valores e identidades compartimos con la clase dominante, no debe ser fácil sobre todo cuando la academia es la estupidización de la familia a nombre del entretenimiento.
La pobreza es una simbiosis parasitaria entre dominantes y dominados, es una manera de autocomplicidad de los desposeídos, en contra de si mismos. La ricopatía del pobre, esa virtualidad que se estrella en la guerra social de todos contra todos. Esa cultura enferma que detestamos pero compartimos, el mejor culto a la soledad social, es la del mexicano que grita y presume su individualismo ejecutivo, el mal sano placer del mundo empresarial de deshacer al prójimo para escalar el monstruo corporativo.
Infestados con una pizca de poder no dudamos en hacerle un becerro, para ello existe la adulación y la maledicencia, bombas en el centro del cooperativismo, después deudas morales de resentimiento social. Preguntemos a excooperativistas si desearían volver a ser una cooperativa.
En la simbiosis del dominante y del dominado hay axiomas de perpetuación: Dale dinero a un pobre y será más pobre. Cuantas cooperativas familiares se dañaron los lazos por dinero, y sobre todo si era a fondo perdido, la política social está llena de estas historias.
El campo en la ciudad se extingue por esas razones, pero los defensores del pueblo insisten en el victimismo como lucha, el maizeo es solo la estocada final. La historia de la ciudad de México es la historia de esa indefensión. Memoria indefensa porque no la hay.
Los que nos hemos puesto la playera de cooperativistas tenemos de dos sopas, ser cooperativos o ser corporativos, ser genuinos o virtuales, protocolizar por dinero y quedar crucificados en hacienda o diseñar en la praxis y en la teoría los espacios cooperatécnicos de desarrollo gradual. Desarrollar capital social condición al dinero.
Si la pobreza es una condición para la acumulación del capital, para nosotros es la oportunidad para la reeducación compartida, Si el monstruo se cae, no tenemos porque caer con él.
Co-operar tendría una razón fundamental. ¿De que serviría toda la sapiencia social si no nos metemos al círculo del bien hacer? Que nuestro instinto de sobrevivencia nos lleve al romance de la convicción. Preguntémonos y respondámonos ¿será posible? Este es el rompecabezas del cooperativismo.
domingo 20 de septiembre de 2009
Tláhuac hoy: La sangre que enseña

"Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos
y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los
ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear."
Mahatma Gandhi
En algún tiempo los que ayer lucharon contra los malos gobernantes se llenaron de indignación y sufrieron muertes. Hoy son los mismos que están sentados en el poder y ejercen la violencia, la ambición se desbordó. ¿Cuál es la enseñanza para los que hoy luchan contra la violencia gubernamental , aprendan de esta experiencia?
El olvido enferma el espíritu, porque la conciencia que nos anima hacer el bien muere, y muere por que en algún momento los defensores del pueblo se sintieron indispensables y se creyeron iluminados con derechos a poseer el poder, pero sobre todo porque el pueblo olvidó su responsabilidad, de pensar, preocuparse y ocuparse, de los asuntos públicos como la salud, la educación, la cultura, la protección al medio ambiente, etc. y dejó ese poder a otros que indigestos se fueron transformando en los nuevos caciques electorales. Olvidamos e ignoramos el corazón colectivo y dejamos que lo invadieran los intereses personales con las armas del poder público.
La sangre enseña que la indiferencia mata, pero puede enseñar que la indiferencia es el desconocimiento de nosotros mismos, pues desde pequeños nos dijeron y nos hicieron sentir inútiles y tontos. Odiamos las matemáticas, odiamos pensar, aprendimos a odiar lo que nos hace sentir responsables, y nunca pensamos esos sentimientos, esos rechazos y caímos en la trampa. En la trampa de ser indiferentes, que hace fútiles el sueño de los jóvenes, y en la matemática del amor nos hace creer que autoconmiserarnos es amor.
Hoy la hora dramática que viven las familias, la historia y la cultura de Tláhuac, son un espejo de nosotros mismos, ¿Lograremos romper las cadenas de una educación pasiva que nos enseñaron a no ser merecedores de ser dignos? ¿Seremos capaces de dirigir nuestro propio destino?.¿Serán capaces las inteligencias jóvenes de aprender que lo único que les queda es hacer las paces con la tierra?
¿Serán capaces los espíritus indignados de organizar el tlapique colectivo del entendimiento? ¿Seremos capaces de generar inteligencia y saber que queremos con la tierra, aun los que no la poseen?. Tal ves si, tal ves no. Tal ves nos iremos mayoritariamente a estrenar los nuevos centros comerciales como modernidad que nos traerá la línea 12. Tal ves los jóvenes serán felices trabajando arduamente o ilícitamente para conseguir la distinción que creen les da una marca de un escaparate ubicado en las exchinampas. Tal ves nos atiborremos de transgénicos, y hormonas; y felices con las longas de la queja caminemos los nuevos Tláhuacas chatarrizados, por la desmemoria de la tierra.
Así es el mundo, así es la ciudad de México, ¿Por que pensar este caos de falsa modernidad sobre el recuerdo de una cuenca chinampera? . Felices en la histeria de las chinampas asfaltadas la modernidad salvaje, no acepta proyectos pensantes de respeto al medio ambiente, por ejemplo: ayer los culhuacanes que se declararon suelos de conservación, hoy son condominios sin memoria.
Hoy no queremos gobernantes corruptos, pero deberíamos saber para que no queremos gobernantes corruptos. La sangre enseña que hoy la organización productiva, agroecolóigica, cultural, educativa, de tolerancia y aprendizaje es el único camino para un mejor futuro de los niños que hoy se encuentran en los brazos consumistas de la televisión y comida chatarra,juguetes y mascotas desechables que no llenan el vacío afectivo-educativo. Engordamos a los niños sin querer, sin saber, sin saber hacer, solo nos queda la fuga televisiva con cerveza de preferencia e indiferencia.
Estamos ante un espejo, que si queremos vernos porque ya nos cansó tanta queja vecinal y poca acción, veremos seguramente que hay mucho que tirar y mucho que construir. Mucho egoísmo que tirar y mucho que platicar y aprender.
La primera defensa de la tierra es la defensa de la ecología humana que da el, acuerdo, la inclusión, la creatividad. Los de arriba tienen su proyecto, la última estación del consumismo, el pueblo con la experiencia de los abuelos, la juventud y sus profesionistas, la unidad de los proyectos agroecológicos de vida, para la valla humana agroecológica de la ciudad.
Hoy la poesis que significa creatividad debe ser compartida, la canción compartida, el grafiti compartido, el ska compartido, la banda compartida, la matemática de sumas y multiplicaciones de saberes compartidas, de chinampas culturales, de trajineras de pensamiento, de ahorros para la vida, co-operativismos de conciencia, compartimiento de siembras de solidaridad, de ahuejotes estructurantes en la navegación libre de la empresa social, la composta autosustentable, la siembra socializada. Es decir dirección de faena coordinadamente.
Este modesto papalote de pensamiento esta al aire, solo quiere el diálogo con Tlapique y agua de sabor.
Septiembre
2009
lunes 11 de mayo de 2009
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